SALMO 41, 3. 5bcd; 42, 3-4
R. Mi alma tiene sed de Dios, ¿cuándo llegaré a ver su rostro?
R. Mi alma tiene sed de Dios, ¿cuándo llegaré a ver su rostro?
R. Saquemos agua con alegría de las fuentes de la salvación.
R. Te glorifico, Señor, porque me salvaste.
R. Cantemos al Señor, ¡qué grande es su victoria!
R. Protégeme, Dios mío, porque en ti me refugio.
R. Envía, Señor, tu Espíritu y renueva toda la tierra.