SALMO 23, 1-6
R. ¡Miren, viene el Señor, el Rey de la gloria!
(Anti. 2) R. Que en sus días florezca la justicia y abunde la paz eternamente.
(Anti. 1) R. ¡Señor, que venga a nosotros tu Reino!
R. Levántate, Jerusalén, y alégrate, porque ya viene tu salvación.
R. ¡Nos saciaremos, Señor, al contemplar tu rostro!
R. El Señor es mi luz, mi salvación, ¿a quién podré temer?