(25 de marzo)
SALMO 39, 7-11
R. Aquí estoy, Señor, dispuesto a todo, ¡para cumplir tu voluntad!
Tú no quisiste víctima ni oblación;
pero me diste un oído atento;
no pediste holocaustos ni sacrificios,
entonces dije: «Aquí estoy». R.
En el libro de la Ley está escrito
lo que tengo que hacer:
yo amo, Dios mío, tu voluntad,
y tu ley está en mi corazón. R.
Proclamé gozosamente tu justicia
en la gran asamblea;
no, no mantuve cerrados mis labios,
tú lo sabes, Señor. R.
No escondí tu justicia dentro de mí,
proclamé tu fidelidad y tu salvación,
y no oculté a la gran asamblea
tu amor y tu fidelidad. R.
VERSÍCULO ANTES DEL EVANGELIO
El Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario