R. El Señor es mi luz, mi salvación, ¿a quién podré temer?
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es el baluarte de mi vida,
¿ante quién temblaré? R.
¡Escucha, Señor, yo te invoco en alta voz,
apiádate de mí y respóndeme!
Mi corazón sabe que dijiste:
«Busquen mi rostro». R.
Yo busco tu rostro, Señor, no lo apartes de mí.
No alejes con ira a tu servidor, Tú, que eres mi ayuda;
no me dejes ni me abandones,
mi Dios y mi salvador. R.
Yo creo que contemplaré la bondad del Señor
en la tierra de los vivientes.
Espera en el Señor y sé fuerte;
ten valor y espera en el Señor. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
R. Gloria a ti, Cristo, Verbo de Dios!
¡Desde la nube resplandeciente se oyó la voz del Padre:
«Este es mi Hijo amado; escúchenlo». R.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario